Un día en la piel de un piloto

Es mi cuarto día trabajando de mañana. Los tres días anteriores no me han tocado turnos cortos en absoluto… todos de más de 10 horas totales y cuatro saltos todos los días. Aunque ya sea noviembre y técnicamente la temporada de invierno haya comenzado en octubre, no he notado cambios en mi programación todavía; para mí sigue siendo verano. Es bueno para mi bolsillo pero ya voy echando en falta

Continue reading

¡Cerramos puertas! Pero antes…

05.45 AM, suena el primer despertador. Hoy es mi tercer día trabajando de earlies, es decir, de mañana. Ayer y antes de ayer estuve de guardia y no me llamaron así que hoy es mi primer día de los tres que trabajaré esta semana. Por suerte el aeropuerto de Lanzarote abre a las 7 de la mañana así que mi compañía no puede programar operaciones antes de esa hora, por lo que el madrugón no es para tanto. 

Recuerdo algún que otro día duro de earlies en Dublín donde por ejemplo tocaba volar Dublín-Manchester-Dublín-Bratislava-Dublín, a lo que nosotros llamamos “Manchester -Bratislava” ya que se entiende que se vuelve a la base después de cada destino mencionado. La hora de fuera calzos del primer salto era las 5.30 de la mañana, lo que en mi caso requería despertarme sobre las 3. Levantarme tan temprano sabiendo que hasta 13 horas más tarde no volvería a casa no era muy motivador que digamos… Lo que podría mejorar el día era tener una tripulación agradable y un capi con el que poder hablar y compartir algunas risas. En cambio, había días de madrugón intensos pero divertidos como doble Gatwick, doble Amsterdam, Birmingham-Manchester, Glasgow-Liverpool… y también días fáciles como Reus y vuelta, Bérgamo y vuelta, Madrid y vuelta… En función de cómo rostering (el Dpto. encargado de las programaciones) combinara estas jornadas podía tener semanas buenas o malas, pero lo ideal era tener variedad.

Continue reading