Published by: 0

La radionavegación es un sistema de navegación aérea o marítima basada en la utilización de procedimientos radioeléctricos y para ello se utilizan ondas de radio. Vamos a ampliar algo más y esperemos que al final de la entrada os quede algo más claro 🙂

Una onda de radio es una onda electromagnética (EM) con características de frecuencia que la hacen utilizable. La onda viaja largas distancias a través del espacio (dentro o fuera de la atmósfera) sin perder demasiada fuerza. Una antena se utiliza para convertir la corriente eléctrica en una onda de radio por lo que puede viajar a través del espacio a la antena receptora, que la convierte de nuevo en una corriente eléctrica para su uso en un receptor. Hoy, echaremos un vistazo a todo esto, gracias al libro Instrument Flying Handbook (FAA-H-8083-15B).

Cómo se propagan las ondas de radio en radionavegación

Toda la materia tiene un grado variable de conductividad o resistencia a las ondas de radio. La Tierra misma actúa como la mayor resistencia a las ondas de radio. La energía radiada que viaja cerca del suelo induce un voltaje en el suelo que resta la energía de la onda, disminuyendo la fuerza de la onda a medida que la distancia de la antena se hace mayor. Los árboles, los edificios y los depósitos minerales afectan en diversos grados. La energía radiada en la atmósfera superior también se ve afectada cuando la energía de la radiación es absorbida por las moléculas de aire, agua y polvo. Las características de propagación de ondas de radio varían según la frecuencia de la señal y el diseño, uso y limitaciones del equipo.

Gráfico explicativo de la radionavegación

(c) Learntoflyblog.com

Onda terrestre

Una onda terrestre viaja a través de la superficie de la Tierra. Se puede imaginar el camino de una onda terrestre como si estuviera en un túnel o callejón limitado por la superficie de la Tierra y por la ionosfera, que evita que la onda terrestre salga al espacio. Generalmente, cuanto más baja es la frecuencia, más lejos se desplaza la señal.

Las ondas terrestre son utilizables para propósitos de navegación porque viajan de manera fiable y previsible a lo largo de la misma ruta día tras día y no están influenciadas por demasiados factores externos. El rango de frecuencia de la onda terrestre es generalmente de las frecuencias más bajas en el rango de radio (alrededor de 100 Hz) hasta aproximadamente 1.000 kHz (1 MHz). Aunque hay una componente de onda terrestre a frecuencias por encima de esta, hasta 30 MHz, la onda terrestre en estas frecuencias más altas pierde fuerza en distancias muy cortas.

Gráfico ionosfera en radionavegación

(c) bwsailing.com

Onda aérea

La onda aérea está entre frecuencias de 1 a 30 MHz, es buena para largas distancias porque estas frecuencias son refractadas o “dobladas” por la ionosfera, haciendo que la señal sea enviada a la Tierra desde lo alto del cielo y recibida a grandes distancias. Utilizados por radios de alta frecuencia (HF) en aviones, los mensajes pueden ser enviados a través de los océanos usando sólo de 50 a 100 vatios de potencia. Las frecuencias que producen una onda del cielo no se usan para la navegación porque la vía de la señal del transmisor al receptor es altamente variable. La onda es “rebotada” fuera de la ionosfera, que siempre está cambiando debido a la cantidad variable de la radiación solar que la alcanza (variaciones nocturnas / día y estacionales, actividad de las manchas solares, etc.). Por lo tanto, la onda del cielo no es fiable para fines de navegación.

Para fines de comunicación aeronáutica, la onda aérea (HF) es entre un 80% y 90% fiable. La HF está siendo gradualmente reemplazada por una comunicación vía satélite más fiable.

Onda espacial

Cuando son capaces de pasar a través de la ionosfera, las ondas de radio de 15 MHz y superiores , se consideran ondas espaciales. La mayoría de los sistemas de navegación funcionan con señales que se propagan como este tipo de ondas. Las frecuencias por encima de 100 MHz no tienen prácticamente componentes de onda terrestre o aérea. Son ondas espaciales, pero (excepto para el sistema de posicionamiento global (GPS)) la señal de navegación se utiliza antes de que alcance la ionosfera, por lo que el efecto de la ionosfera, que puede causar algunos errores de propagación, es mínimo. Los errores GPS causados por el paso a través de la ionosfera son significativos y son corregidos por el sistema receptor GPS.

Las ondas espaciales tienen otra característica de preocupación para los usuarios; reflejan objetos duros y pueden bloquearse si el objeto está entre el transmisor y el receptor. El error de sitio y terreno, así como el error de modulación de la hélice/rotor en sistemas de rango omnidireccional muy alto (VOR), es causado por este rebote. La distorsión del curso del sistema de aterrizaje por instrumentos (ILS) es también el resultado de este fenómeno, que condujo a la necesidad de establecimiento de áreas críticas del ILS.

Generalmente, las ondas espaciales son “líneas de visión”, pero las de frecuencias más bajas “se curvan” algo sobre el horizonte. La señal VOR de 108 a 118 MHz es una frecuencia más baja que el equipo de medición de distancia (DME) de 962 a 1.213 MHz. Por lo tanto, cuando un avión vuela “sobre el horizonte” de una estación VOR/DME, el DME es normalmente el primero en dejar de funcionar.

Disturbios a la recepción de ondas de radio

La electricidad estática distorsiona la onda de radio e interfiere con la recepción normal de señales de comunicaciones y navegación. Los equipos aerotransportados de baja frecuencia, como el localizador automático de dirección (ADF) y LORAN (LOng RAnge Navigation), están particularmente sujetos a perturbaciones estáticas. El uso de frecuencias de frecuencia muy alta (VHF) y frecuencia ultra-alta (UHF) evita muchos de los efectos de ruido. El ruido estático que se escucha en las frecuencias de radio de navegación o de comunicación puede ser una advertencia de interferencia con las pantallas del instrumentos de navegación. Algunos de los problemas causados por la precipitación estática son:

  • Pérdida total de comunicaciones VHF.
  • Lecturas erróneas de la brújula magnética.
  • Aviones que vuelan con un ala mas baja mientras usan el piloto automático.
  • Chillido agudo en el audio.
  • Sonido molesto en el audio.
  • Pérdida de toda la aviónica.
  • Sistema de navegación de frecuencia muy baja (VLF) no disponible.
  • Lectura de instrumentos erráticos.
  • Transmisiones débiles y mala recepción de radio.
  • Fuego de San Telmo.

 

(c) highlighted image tutorialspoint.com

(c) article text learntoflyblog.com

Deja un comentario